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jueves, 19 de marzo de 2026

RENTA 2025: Deducción de 340 euros que los trabajadores podrán aplicar sin solicitarla


La campaña de la Renta arranca en pocas semanas. A partir del próximo 8 de abril, los contribuyentes que estén obligados -o quieran- presentar su declaración del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) podrán hacerlo por vía telemática. El plazo se extenderá hasta el 30 de junio, fecha límite para rendir cuentas con la Agencia Tributaria.

Como cada año, el resultado de la declaración podrá salir a pagar o a devolver, en función de la diferencia entre lo abonado durante el ejercicio y lo que realmente corresponde tributar. Sin embargo, la factura fiscal no es inamovible: existen diversas deducciones que permiten reducir el importe a ingresar o, en su caso, aumentar la devolución.

En este contexto, la Ley 5/2025, publicada en el Boletín Oficial del Estado, incorpora una nueva deducción en el IRPF de hasta 340 euros, dirigida especialmente a los contribuyentes con rentas más bajas.

La finalidad de esta deducción es reforzar el poder adquisitivo de los trabajadores con salarios más bajos, especialmente aquellos cuyos ingresos anuales no alcanzan el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). 

Desde el Ministerio de Hacienda explican que el objetivo es "garantizar que ningún trabajador a tiempo completo que cobre el SMI pague IRPF por primera vez debido a la subida salarial".

La medida, que entró formalmente en vigor el pasado mes de julio, tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2025 y se aplicará por primera vez en la declaración correspondiente al ejercicio fiscal de 2025, que se presentará este año.

Requisitos para aplicar la deducción

La normativa fija dos requisitos clave para poder acceder a esta nueva deducción en el IRPF: 

  • Los rendimientos íntegros del trabajo no pueden superar los 18.276 euros anuales. 
  • El contribuyente no debe obtener más de 6.500 euros en el resto de rentas ajenas al salario, como ingresos por alquileres, intereses o ganancias patrimoniales.

La ayuda fiscal puede alcanzar un máximo de 340 euros, aunque su aplicación no es uniforme. 

Los trabajadores7as que ingresen 16.576 euros o menos podrán beneficiarse del importe completo. 

A partir de esa cifra y hasta los 18.276 euros, la deducción se reduce de forma progresiva: se restan 0,20 euros por cada euro que exceda de 16.576. 

Una vez superado ese umbral, el beneficio desaparece. 

Con este sistema, la medida se concentra en los tramos de renta más bajos, que son los más afectados por la pérdida de poder adquisitivo.

Además, la Ley establece que la deducción nunca podrá superar la parte proporcional de la cuota íntegra -estatal y autonómica- generada exclusivamente por los rendimientos del trabajo, evitando que el descuento sea mayor que los impuestos derivados del propio salario.

Un trabajador/a que gane 17.000 euros anuales verá reducida su deducción en 424 euros por el exceso sobre 16.576 euros lo que deja un beneficio final de 255,20 euros. 

En el caso de un salario de 18.000 euros, la rebaja se limita a 55,20 euros. A partir de 18.276 euros, ya no existe derecho a aplicar esta deducción.

¿Cómo se solicita?

No es necesario que los contribuyentes realicen ningún trámite para beneficiarse de la deducción, ya que se aplica directamente en la declaración de la Renta

No se trata de un ingreso en la cuenta del contribuyente, sino de una reducción en el importe de los impuestos a pagar. 

La Agencia tributaria la incorpora de forma automática gracias a los datos que recibe de las empresas. 

Aún así, antes de confirmar el borrador, conviene revisar la declaración para asegurarse de que la deducción aparece correctamente aplicada.


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